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Alex González es miembro de la promoción inaugural de Propel de Delta Air Lines, un programa de capacitación para pilotos que cuenta con el apoyo de Wells Fargo y ayuda a que Delta expanda las filas de sus pilotos mientras los estudiantes alcanzan sus sueños.

Ayudamos a la próxima generación de pilotos a emprender vuelo

Wells Fargo se asocia con Delta Air Lines a fin de crear nuevos caminos para que los estudiantes alcancen sus sueños de aviación.

Editor’s note: An English-language version of this story is also available.


Cada piloto tiene que realizar su primer vuelo, y Alex González comenzó el suyo algo nervioso. Se había enamorado de la aviación al mirar fijamente por las ventanas de los grandes aviones comerciales y al observar cómo las alas se flexionaban ligeramente al elevarse en el aire. Pero cuando llegó el momento de su vuelo introductorio como estudiante de aeronáutica de primer año, González recuerda acercarse a un pequeño avión de hélice con un poco de ansiedad.

Alex González está encaminado hacia su sueño de ser capitán de un vuelo internacional, gracias al programa Propel de Delta Air Lines y al financiamiento de Wells Fargo. (2:17)

“Todavía no tenía mucha experiencia con pilotaje y cuando vi este pequeño avión, pensé: ‘¿Va a poder despegar? ¿Va a salir todo bien?’”, recordó González. “Pero subí sin vacilar, despegamos y fue increíble”.

Cuatro años más tarde, González ha acumulado cientos de despegues y casi mil horas de vuelo. Hace mucho tiempo que su ansiedad cedió el paso al entusiasmo mientras se prepara para una carrera como piloto profesional, y el camino hacia su sueño de ser capitán en un vuelo internacional nunca ha sido más claro.

El nuevo graduado es miembro de la promoción inaugural de Propel de Delta Air Lines, un programa lanzado el año pasado a fin de ayudar a que Delta expanda sus filas de pilotos. Aproximadamente 8,000 pilotos —casi la mitad de su fuerza laboral de pilotos actual— llegarán a la edad de jubilación obligatoria de 65 años, establecida por la Asociación Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), durante los próximos 10 años.

Es una situación que enfrentan todas las aerolíneas principales de EE. UU., y con la expectativa de que la demanda para viajes internacionales solo vaya a aumentar, Delta forja nuevos canales de reclutamiento, con la ayuda de Wells Fargo. Los estudiantes universitarios que siguen carreras de aviación, así como los empleados de Delta actuales que buscan un cambio profesional, pueden solicitar admisión a Propel y acceder a su conjunto de beneficios, entre ellos, planes de financiamiento personalizados, desarrollados por el banco.

Para los que aspiran a ser aviadores, Propel ofrece un compromiso atractivo bidireccional: Completa con éxito los cursos y la capacitación requeridos como parte de un camino definido y acelerado, y te espera un trabajo en Delta.

“Es como poner de cabeza a toda la dinámica”, dijo Brent Knoblauch, Gerente del programa Propel de Trayectoria Profesional para Pilotos de Delta. “Un estudiante universitario de tercer año podría tener una oferta de empleo de Delta Air Lines”.

‘Una carrera gratificante y sensacional’

Bren Knoblauch lleva uniforme de piloto de Delta Air Lines y está de pie en un hangar. Hay un avión de Delta en el fondo.
Brent Knoblauch, primer oficial en el Boeing 717 de Delta, es también el Gerente del programa Propel de Trayectoria Profesional para Pilotos de Delta.

Knoblauch, primer oficial en el Boeing 717 de Delta, conoce de primera mano lo costoso y largo que puede ser el proceso de capacitación de pilotos. El costo de acumular horas de vuelo, certificaciones y calificaciones necesarias para convertirse en piloto de una aerolínea es un compromiso prolongado y caro, que a veces se compara con estudios en la facultad de medicina por sus recompensas que llegan con demora.

Propel tiene como objetivo derribar muchos de esos obstáculos. A medida que los estudiantes universitarios obtienen los títulos y las certificaciones, se convierten en instructores de vuelo, lo que refuerza su propia capacitación porque siguen acumulando horas de vuelo. Una vez que los estudiantes se gradúan y completan la cantidad mínima de horas de vuelo requerida por la FAA, tienen tres opciones para llegar a trabajar con Delta: Ser pilotos de Delta Connection (su red de aerolíneas regionales), ser pilotos de Aviones Privados de Delta o ser pilotos de Guardia/Reservas Militares de EE. UU. 

Después de 42 meses, o menos, de experiencia con sus socios, Delta Air Lines contrata oficialmente a estos nuevos pilotos —una aceleración del proceso que históricamente podía durar más de una década—.

“Ser piloto profesional es una carrera gratificante y sensacional”, señaló Knoblauch, “y a través de las oportunidades como Propel, los estudiantes pueden seguir un camino definido y acelerado al saber que Delta Air Lines y muchas otras aerolíneas en todo el mundo están listas para invertir en su desarrollo como profesionales de la aviación”.

Alivio de las cargas financieras

El camino hacia pilotaje no fue en línea recta para González, originario de Guadalajara, México, que se mudó a Tennessee con sus padres a la edad de 11 años. Tanto su madre como su padre trabajaron en la industria de restaurantes, y González tenía la intención de seguir su camino. Asistió a una escuela de artes culinarias en Nueva York e hizo una pasantía en California.

Aun así, González dijo que mantenía la chispa hacia la aviación que había adquirido de niño en México al leer libros sobre tecnología y aviones. Entonces con el apoyo de su mamá, regresó a Tennessee y se inscribió en el programa aeroespacial de Middle Tennessee State University. A medida que acumuló la experiencia de vuelo, obtuvo la licencia de piloto privado y comercial, y la calificación de instructor de vuelo certificado, sus gastos también aumentaron.

Alex González, con anteojos, de traje y corbata roja, se vuelve hacia la cámara desde el asiento del piloto dentro de la cabina de un avión.
En junio, González comenzará su empleo con Republic Airways, una aerolínea de Delta Connection.

Un préstamo a un precio competitivo de Wells Fargo le permitió completar la última calificación que se requería para comenzar a trabajar para una aerolínea regional.

“Pude completarlo en dos o tres meses, lo que fue genial”, indicó González. “Es bueno saber que, si necesitas financiamiento adicional, Wells Fargo está dispuesto a apoyarte y ayudarte a alcanzar tus sueños”.

Ben Wright, Director Administrativo en el Grupo de Industriales de la Corporate and Investment Banking (Banca Corporativa y de Inversión) de Wells Fargo, indicó que la relación empresarial de larga data entre Delta y Wells Fargo fue clave para entender los objetivos de Propel. Wright y Ryan Olson, Gerente de Mercado de la División para Education Financial Services (Servicios Financieros para la Educación), colaboraron con el equipo de tesorería de Delta durante más de seis meses a fin de crear el programa de financiamiento adecuado.

Bajo los planes personalizados y como parte de Propel, los estudiantes pueden pedir un préstamo de Wells Fargo de hasta $25,000, y los empleados de hasta $75,000.

“Delta acudió a Wells Fargo en busca de ayuda para una solución personalizada”, dijo Wright. “Sabían que éramos líder en el sector de servicios financieros para la educación y que teníamos una trayectoria a lo largo de los últimos años de cumplir con nuestra palabra para encontrar soluciones personalizadas que satisfagan sus necesidades”.

“Conocemos bien a los pilotos”, agrega Knoblauch. “Sabemos cómo capacitar a pilotos, sabemos cómo inspirar a pilotos. Wells Fargo nos ha ayudado a identificar oportunidades y maneras en que podemos ayudar a estos estudiantes y empleados internos a alcanzar sus sueños a través de las opciones de financiamiento disponibles”.

‘El momento más feliz de mi vida’

A la izquierda, se ve al pequeño Alex González a través de la ventana de un automóvil. Su mamá, Adela Gutiérrez, está en el asiento del conductor. A la derecha, Alex González está en el asiento del piloto, con Adela Gutiérrez a su lado.
Alex González, que de pequeño planeaba seguir los pasos de sus padres y trabajar en la industria de restaurantes, traza una nueva trayectoria profesional de adulto joven. Como piloto, ahora puede llevar a su mamá, Adela Gutiérrez, de excursión aérea por su ciudad adoptiva.
“Quería darle una sorpresa con una excursión aérea y dejarle ver lo que he podido lograr con su apoyo. Estar en la cabina del piloto, haciendo mi trabajo y viendo lo emocionada que estaba de cómo pasé de ser un niño de México a un piloto en EE. UU. —ese fue el momento más feliz de mi vida—”.

— Alex González

Delta anticipa que Propel proporcionará un tercio de los nuevos pilotos contratados durante la próxima década, a medida que el programa continúa expandiéndose con más estudiantes, empleados e instituciones educativas asociadas. En la promoción de este año hay cinco asistentes de vuelo y un especialista de operaciones de Delta. A los empleados se les otorga un permiso de ausencia para acumular horas de vuelo en las escuelas de capacitación de vuelo asociadas. Además, tienen acceso a los préstamos de Wells Fargo más grandes para compensar su ausencia del trabajo.

En abril, se invitó a todos los participantes de Propel a la sede de Delta en Atlanta para una sesión introductoria al liderazgo, la estrategia y la cultura de la compañía. Dentro del Flight Museum, los capitanes y los primeros oficiales de Delta que se ofrecieron como mentores de los estudiantes en el programa se presentaron junto al Spirit of Delta, el primer Boeing 767 de la aerolínea adquirido gracias al esfuerzo conjunto de los empleados cuando la compañía pasaba por tiempos difíciles en la década de 1980.

Los representantes de Wells Fargo también estuvieron disponibles para brindar asesoría y asistencia financiera. “Nos complace ver que el trabajo que hacemos cada día realmente cumple con esas promesas”, dijo Wright. “Ayudamos a personas reales en comunidades reales en todas partes de Estados Unidos a hacer sus sueños realidad, y en este caso, es el sueño de convertirse en pilotos”.

González señaló que conocer a su mentor, manejar un simulador de vuelo y aprender sobre las operaciones de Delta se encontraban entre los aspectos más destacados del programa, por los que estaba agradecido.

En junio, González comenzará su empleo con Republic Airways, una aerolínea de Delta Connection. Pero primero, el niño que lloró el primer día de sexto grado porque no conocía a nadie ni hablaba el idioma celebró su título en aeronáutica al llevar a su madre en una excursión aérea por su ciudad adoptiva.

“Quería darle una sorpresa con una excursión aérea y dejarle ver lo que he podido lograr con su apoyo”, señaló González. “Estar en la cabina del piloto, haciendo mi trabajo y viendo lo emocionada que estaba de cómo pasé de ser un niño de México a un piloto en EE. UU. —ese fue el momento más feliz de mi vida—”.

Un piloto, primero por la derecha, aparece de pie con uniforme de piloto de Delta junto a cuatro adultos jóvenes en vestimenta de negocios y un anuncio publicitario de Propel de Delta. Entre los adultos se encuentra Alex González.
Alex González, segundo por la izquierda, y otros participantes de Propel, un programa de capacitación para pilotos de Delta.
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