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Eddie Lofton de pie en su tienda, JC Lofton Tailors, junto a un maniquí con traje y un estante de prendas en envoltorios de plástico.
Julius “Eddie” Lofton aprendió sobre el negocio de la sastrería de su difunto abuelo, Josephus C. Lofton, y nombró a su tienda JC Lofton Tailors en Washington, D.C. en honor a él.
Eddie Lofton de pie en su tienda, JC Lofton Tailors, junto a un maniquí con traje y un estante de prendas en envoltorios de plástico.
Julius “Eddie” Lofton aprendió sobre el negocio de la sastrería de su difunto abuelo, Josephus C. Lofton, y nombró a su tienda JC Lofton Tailors en Washington, D.C. en honor a él.
Small Business
April 26, 2021

Una subvención hecha a medida ayuda a continuar un legado familiar

JC Lofton Tailors continúa un legado familiar que ha existido durante casi un siglo, con la ayuda de una subvención de $10,000 de Wells Fargo a través de Local Initiatives Support Corporation.

Editor’s note: An English-language version of this story is also available.

Nota del editor: Una versión de este relato también apareció en la campaña “Le dimos la vuelta juntos”.

Se podría decir que el negocio de la sastrería corre por la sangre de Julius “Eddie” Lofton. Como propietario de JC Lofton Tailors (en inglés) en Washington, D.C., continúa una tradición familiar que comenzó a finales de la década de 1930, cuando su difunto abuelo, Josephus C. Lofton, por quien la tienda recibe su nombre, abrió Lofton Custom Tailoring y se convirtió en el primer afroamericano propietario de un taller de sastrería/escuela de sastrería en el distrito.

“La sastrería me da satisfacción”, dijo Lofton. “Alguien entra con algo roto o quemado, lo arreglamos y el cliente se sorprende: “¿Cómo lo hizo?” Nunca voy a ser millonario, pero puedo contarle un millón de historias”.

Unas tijeras y un alfiletero con alfileres delante de un fondo blanco.

Al igual que su abuelo, Lofton ha brindado servicios a todos, desde políticos y celebridades hasta estudiantes de la cercana Universidad de Howard, confeccionando sus trajes profesionales y sus atuendos para eventos como bodas, fiestas de Víspera de Año Nuevo e investiduras presidenciales. “Pero cuando comenzó la pandemia de la COVID-19, que dio lugar a que muchas personas trabajaran de forma remota y se cancelaran innumerables eventos en persona, no eran muy necesarios los servicios de sastrería”, dijo Lofton, “y algunas personas no podían darse el lujo de comprar ropa a medida”. Sin embargo, Lofton debía seguir pagando a sus sastres, el arrendamiento y las cuentas de su tienda.

Afortunadamente, presentó una solicitud y recibió una subvención de $10,000 del Open for Business Fund (Fondo “Abiertos al Público”) de Wells Fargo a través de Local Initiatives Support Corporation (en inglés), lo que le permitió ponerse al día con algunas de sus cuentas.

“Esos $10,000 realmente me ayudaron”, afirmó Lofton. “Estaré siempre agradecido”.

“Ayudar a las pequeñas empresas a sobrevivir y posicionarse para prosperar”

Wells Fargo proporcionó fondos a Local Initiatives Support Corporation (LISC) a través del Open for Business Fund, que se lanzó en julio de 2020, reinvirtiendo $400 millones en cargos brutos de procesamiento que el banco habría recibido del gobierno federal para préstamos a través del Programa de protección de pago (en inglés), un programa de estímulo gubernamental que les proporciona a las pequeñas empresas asistencia a corto plazo para el flujo de efectivo, como ayuda adicional para que los empresarios se recuperen.

“Esta ha sido una oportunidad para que Wells Fargo aproveche y marque la diferencia para ayudar a pequeñas empresas, así que estamos encantados de trabajar con LISC”, señaló Mary Mack, Directora Ejecutiva (CEO) de Consumer and Small Business Banking (Banca para el Consumidor y Pequeñas Empresas) de Wells Fargo. “Están haciendo un trabajo fantástico en todo el país durante la pandemia, ayudando a las pequeñas empresas a sobrevivir y posicionarse para prosperar a medida que salimos de esto”.

LISC ha utilizado el financiamiento del Open for Business Fund para distribuir subvenciones a pequeñas empresas como JC Lofton Tailors, así como para invertir en organizaciones que pueden ayudar a las pequeñas empresas con asistencia técnica, dijo Maurice Jones, Director Ejecutivo (CEO) y Presidente de LISC.

“Nos centramos especialmente en las pequeñas empresas dirigidas por personas de color y mujeres, así como en las pequeñas empresas que trabajan en comunidades rurales y de pocos recursos”, señaló Jones. “Esas eran las pequeñas empresas que, para nosotros, estaban entre las más afectadas y realmente necesitaban el alivio de grupos como las Instituciones Financieras para el Desarrollo Comunitario (CDFI, por sus siglas en inglés). Hemos estado utilizando los fondos del Open for Business enormemente para ayudar a las pequeñas empresas”.

Las imágenes muestran filas con carreteles de hilo, dos personas trabajando en un escritorio, un hombre inspeccionando una prenda de vestir y una superficie con herramientas de sastrería.
Debido a la pandemia, JC Lofton Tailors perdió más de $100,000 el año pasado, y Eddie Lofton tuvo que despedir a algunos de sus sastres.

“Es solo una lucha general por tratar de mantenerse a flote”

La subvención de $10,000 ha sido un alivio para Lofton y le ha permitido continuar con el legado de su abuelo. Durante años, el abuelo de Lofton enseñó a veteranos y personas con discapacidades a confeccionar prendas, pero también les enseñó a sus nietos, muchos de los cuales tienen sus propios negocios de sastrería hoy en día.

“Mi abuelo era un pilar en la comunidad”, dijo Lofton. “Siempre trató de ayudar a las personas y mostrarles respeto, y me enseñó lo mismo a mí”.

Lofton todavía puede escuchar a su abuelo decir, “un poco de dinero es mejor que nada”, y él ha plasmado eso al ayudar a los estudiantes universitarios que posiblemente no puedan pagar sus arreglos pero siempre regresan después de haberse graduado y de haber salido adelante. Él ha continuado esa manera de hacer negocios hoy, ya que algunos clientes han perdido sus ingresos debido a la pandemia y no pueden pagar sus prendas por completo.

Pero Lofton también ha tenido dificultades últimamente. Años de gentrificación en el vecindario han dado lugar a un aumento de los valores de las propiedades y los impuestos, y muchos negocios tienen que irse. Con las dificultades de la pandemia, ha sido aún más difícil. Lofton tenía contratos con hoteles y tiendas que están cerrados o cuyo negocio no está generando tanto, y su taller perdió más de $100,000 el año pasado. Dijo que había tenido que despedir a algunos de sus sastres y que no había podido pagar el arrendamiento y otras cuentas.

“Es solo una lucha general por tratar de mantenerse a flote”, afirmó Lofton. “Solo estoy tratando de mantener mi cabeza en alto y mantener la empresa y las luces encendidas”.

Varias imágenes muestran a Eddie Lofton de pie frente a su tienda, telas, un espacio de trabajo sobre el cual hay fotos enmarcadas de personas, una mujer planchando y una etiqueta que dice: Hecho a medida por JC Lofton Tailors Est. 1939.
Eddie Lofton tiene cuatro hijos mayores y seis nietos, algunos de los cuales ya han expresado su interés de dirigir la empresa un día, continuando un legado familiar que comenzó en 1939.

“Me ayudó muchísimo”

Cuando Lofton recibió los $10,000, dijo que estaba agradecido de ponerse al día con algunas de sus cuentas.

“En ese momento, estábamos teniendo tantas dificultades, y me quitó una gran carga de encima”, aseguró Lofton. “Me ayudó muchísimo”.

Lofton tiene cuatro hijos mayores y seis nietos, algunos de los cuales ya han expresado su interés de dirigir la empresa un día. Recibir ayuda para superar estos tiempos difíciles garantizará que el legado de su abuelo siga vivo.

“JC Lofton estará por aquí los próximos 100 años porque vamos a asegurarnos de mantenernos en marcha”, señaló Lofton. “Estamos satisfechos con la situación en la que nos encontramos ahora, y esperamos que sucedan cosas más grandes y mejores”.

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